Se aleja entre perfumes de colores,
parada sobre el mar de ilusiones.
Nada la detendrá, ella no volvérá.
Dibuja en cada mañana una melodía,
lleva en su piel el polvo de un amor,
con el amargo sabor que tiene el dolor.
Entre sus dedos recorre el viento,
le besa, lo acaricia, lo deja.
Recorre cada camino como si fuera el último.
Baila, entristece, llora y desaparece.
Es tan fugaz como una estrella,
es tan alegre como el mar,
tan suave como las nubes y eterna como una flor.
Observa, recuerda; cierra sus ojos y vuela.
Tan mística es su especie,
y tan misteriosa es su voz.
Nada la detendrá, ella no volverá.
parada sobre el mar de ilusiones.
Nada la detendrá, ella no volvérá.
Dibuja en cada mañana una melodía,
lleva en su piel el polvo de un amor,
con el amargo sabor que tiene el dolor.
Entre sus dedos recorre el viento,
le besa, lo acaricia, lo deja.
Recorre cada camino como si fuera el último.
Baila, entristece, llora y desaparece.
Es tan fugaz como una estrella,
es tan alegre como el mar,
tan suave como las nubes y eterna como una flor.
Observa, recuerda; cierra sus ojos y vuela.
Tan mística es su especie,
y tan misteriosa es su voz.
Nada la detendrá, ella no volverá.
Almendra Peperina ~


