Del árbol la manzana se cayó,
y aquel pájaro voló.
De rama en rama él viajó,
y con hermosas flores se encontró.
Una flora blanca y hermosa lo cautivó.
El jazmín, del ave azul se enamoró.
Una mañana,
las patas del animal se posaron sobre la flor.
La flor le preguntó:
¿Cantarás hoy esa dulce canción?
Y el ave agitando sus alas le respondió:
Sí, cómo no.
Se hizo mediodía mientras cantaba bajo el Sol.
Llegó la tarde, y la luz mayor se escondió.
El pájaro se despidió,
y la flor entristeció.
A la mañana siguiente, la flor se alegró.
Luego de una noche de espera, el ave llegó.
El jazmín le preguntó:
¿Hoy cantarás para mí otra canción?
Y el ave contestó:
Mi inspiración es tu amor.
Entre risas y melodías,
la tarde anocheció
y el ave partió.
A su rama llegó,
y bajo las estrellas pensó:
"Sólo puedo cantar para ella,
no podría enamorarse de alguien como yo"
Pasaron días y noches.
El ave ya no cantaba para su flor.
Y en su rama se quedó.
El jazmín por su amor lloró,
y muy pronto se marchitó.
Aquella mañana de Invierno en que el pájaro despertó,
y con una nueva canción
voló hasta la flor,
fue terrible lo que vió.
Al jazmín muerto encontró,
y arrepentido de su error,
bajo el Sol entristeció.
Fue muy tarde para esa flor,
pues la magia de aquel amor
en el viento se perdió.
y aquel pájaro voló.
De rama en rama él viajó,
y con hermosas flores se encontró.
Una flora blanca y hermosa lo cautivó.
El jazmín, del ave azul se enamoró.
Una mañana,
las patas del animal se posaron sobre la flor.
La flor le preguntó:
¿Cantarás hoy esa dulce canción?
Y el ave agitando sus alas le respondió:
Sí, cómo no.
Se hizo mediodía mientras cantaba bajo el Sol.
Llegó la tarde, y la luz mayor se escondió.
El pájaro se despidió,
y la flor entristeció.
A la mañana siguiente, la flor se alegró.
Luego de una noche de espera, el ave llegó.
El jazmín le preguntó:
¿Hoy cantarás para mí otra canción?
Y el ave contestó:
Mi inspiración es tu amor.
Entre risas y melodías,
la tarde anocheció
y el ave partió.
A su rama llegó,
y bajo las estrellas pensó:
"Sólo puedo cantar para ella,
no podría enamorarse de alguien como yo"
Pasaron días y noches.
El ave ya no cantaba para su flor.
Y en su rama se quedó.
El jazmín por su amor lloró,
y muy pronto se marchitó.
Aquella mañana de Invierno en que el pájaro despertó,
y con una nueva canción
voló hasta la flor,
fue terrible lo que vió.
Al jazmín muerto encontró,
y arrepentido de su error,
bajo el Sol entristeció.
Fue muy tarde para esa flor,
pues la magia de aquel amor
en el viento se perdió.
Almendra Peperina ~



Sublime princesa... sublime..
ResponderEliminarMe enamore de sus poemas.